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Lunes, 06 de Febrero de 2012 14:03 |
La alimentación saludable favorece la salud, el bienestar físico y contribuye a combatir problemas estomacales. Para garantizar que se obtendrán estos beneficios es necesario higienizar los alimentos como es debido, considerando algunos factores para evitar infecciones e intoxicaciones.
Lo primero es garantizarse de que un alimento fue manipulado bajo las condiciones y reglamentaciones necesarias en su proceso de producción, elaboración, almacenamiento, distribución y preparación.
Para continuar esa cadena es necesario lavarse las manos antes de tocar los alimentos y durante su preparación volver a hacerlo cada vez que sea preciso. Si el proceso de tratamiento de alimentos es interrumpido para ir al baño o realizar cualquier otra actividad que no se vincule a la elaboración, hay que volver a lavarse las manos después de ese corte.
Además de las manos, deben desinfectarse las superficies que serán utilizadas para apoyar comidas, al igual que los equipos que se usarán en la preparación de alimentos. Lo mismo debe hacer contra insectos y plagas, aplicando productos para combatirlos en las habitaciones donde se manipulan alimentos y sus alrededores.
También es clave que se separen los alimentos cocidos de los crudos. Lo mismo entre carnes rojas, carnes de aves y pescados crudos. Los utensilios también deben ser diferentes para el tratamiento de alimentos crudos, teniendo que desinfectarlos cuando se pasa al manejo de los cocidos. Para asegurar esa distancia entre crudos y cocidos es conveniente la utilización de recipientes de conserva.
Cuando se calienten comidas, debe cocinárselas completamente, en especial las carnes y huevos, sin dejar de recalentar los alimentos cuando se van a consumir. Una cocción adecuada mata casi todos los microorganismos peligrosos, por lo que es clave atender la cocción completa de alimentos difíciles de cocinar como la carne picada, los cortes redondos de carne asada, los trozos grandes de carne y las aves enteras.
Sin embargo, también contará el tiempo entre la cocción y su consumo. No deben dejarse alimentos cocinados durante más de 2 horas fuera de la heladera y tampoco debe almacenárselos por demasiado tiempo en ella. Asimismo, conviene usar agua y materias primas seguras, desechando todos aquellos alimentos que estén caducos.
Por último, se adjunta aquí el “Manual sobre las cinco claves para la inocuidad de los alimentos”, publicado por la Organización Mundial de la Salud en el año 2007. Esta es una completa y confiable guía para conocer cómo manipular diversos alimentos de forma correcta.
Manual sobre las cinco claves para la inocuidad de los alimentos
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